Sánchez, tarde y mal
Sánchez y sus cálculos electorales
A Sánchez le da pánico perder el poder.
Apagones y danas preceden a los incendios.
Escondido, no quiere que nada le salpique, tiene miedo a las protestas y le da pánico perder el poder. Cuando sale, lo hace “acorazado”.
Cuando se mueve, maneja sus “cortinas de humo” para que no se hable de su responsabilidad: Su llamado “pacto social” en esta situación es un insulto, ofensivo: Los pactos no apagan el fuego y los medios tienen que ser ahora.
Solo piensa en votos y sus cálculos solo le llevan a hundir a Valencia, Galicia, Castilla y León, a Andalucía y Extremadura, como ya lo hizo en la Comunidad Valenciana.
Las visitas de Sánchez a las zonas desvastadas son en helicóptero y sin contacto con los vecinos. A pesar de ello, Sánchez es recibido con insultos, insultos que, a pesar de la distancia acordonada, se oyen y los oye. “¿ Qué sentido tiene venir a ver cenizas?”, se pregunta una vecina. “Si la realidad no se ve, no existe“, manifiesta un voluntario y es que es ese el objetivo de Sánchez.
Sánchez deja que los incendios hundan a los pueblos que no le han votado.
En Sánchez, todo es cálculo, ofensivo, chulada, un insulto.
Los ecologismos de Teresa Rivera, escondida en la Comisión Europea, hunden al campo español.
Los propios vecinos de los pueblos desaparecidos por las llamas estallan ante sus políticas ecologistas y sus secuaces: “¡¡¡el urogallo y el oso, son más importantes !!! ”
“Desde 2.014 los agricultores esperan permiso para hacer cortafuegos y los agricultores piden arreglarlos y cuando lo van a hacer los denuncian”.
¿Qué le importa a Sánchez la “España vaciada”? ¿Qué le importa a Sánchez España, salvo para sus propios intereses ?
Los españoles han dejado de “tragar”.
Al palacio de la Mareta, propiedad de Patrimonio Nacional, no llegan los llantos, las lamentaciones del pueblo, el humo de los incendios, y si llegan, es el castigo a un pueblo que no le vota.
Para Sánchez, los incendios son una oportunidad contra su rival.
La Ministra Robles, obedeciendo las instrucciones de Sánchez, afirma la insensatez de que el ejército no sabe coger palas, llevar agua, achicar fuegos y un sinfín de labores en defensa contra el fuego, pero los vecinos ya lo están haciendo, sin la ayuda de ese ejército: ¿es que esos vecinos sí lo saben hacer y el ejército no? ¡¡¡Hace falta tener “rostro” y cara dura de la Ministra Robles!!! Es que Sánchez no quiere movilizar al ejército. La historia de la Comunidad Valenciana se repite: Venganza contra unas Comunidades Autónomas.
El nivel 3 no es la solución, es solo el “arma de defensa” de Sánchez y sus secuaces, porque lo que se necesitan son medios, y Sánchez no los quiere facilitar.
Insiste Sánchez en ligar los incendios al “cambio climático”, cuando hay 30 detenidos y casi 100 investigados.
Sánchez se achicharra con el fuego.
Es el “Nerón” español.
Sé el primero en comentar